ya por siempre rota
te oigo y te oigo en el tiempo resumido
intentando unir
tiempo y espacio
lugar y lejanía.
Inútil empeño
nadie podrá recobrar
lo que se ha perdido
para siempre.
*Leído en otra parte, debo el/la autor/a
A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.
A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.
Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.
Gloria Fuertes