Digo, una cosa lleva a la otra. Es parte de cierta lógica... o debería serlo.
Y digo, una se deja llevar, se siente invitada y cuando se quiere enterar ¡juáz! nada que hacer.
Entonces, de nuevo comienzan las despedidas o las desvinculaciones o los mutis o las huídas.
Y entonces una se pregunta tantas cosas y nunca se llega a enterar como cayó ahí, de nuevo, otra vez.
O más bien, no se quiere enterar..., sí, eso.
mayo 19, 2010
mayo 09, 2010
abril 25, 2010
abril 21, 2010
Desde el infrarrealismo
LA BALADA DEL VIUDO (¿VERSOS ADOLESCENTES?)
En homenaje a ti,
me había propuesto
llegar a una célebre tristeza.
Camilo
En homenaje a ti,
me había propuesto
llegar a una célebre tristeza.
Camilo
Pensar que entre tu cuerpo y el mío
sólo hubo algunas cartas,
música de Rolling Stones entre cigarros de mariguana,
visitas dominicales al panteón,
besos cháfaros,
cachondeos musgosos bajo un árbol a mediodía,
recorridos a museos polvosos,
sonrisas estúpidas junto a una fuente
mientras las caricias envejecían hasta el tope,
conversaciones con tu madre
haciéndole ver las propiedades de la mariguana,
convencerla de que ahí no estaba la trampa.
Después,
algunas cartas espaciadas --pláticas almidonadas--,
lejanas visitas,
hasta que aquellas cosas
se van olvidando.
Cuauhtémoc Méndez
abril 01, 2010
Esas simples cosas
Hace unos días me sorprendí pensando en vos, y no desde el desamor, porque no nos dió pa' tanto, sino como con cierta preocupación. Intenté que lo que fuera no me preocupara, pero parece que no soy tan mala gente como a veces quisiera ser y que, al final, lo que no debería importarme me importa al menos un poco.
Hay muchas cosas que aún no entiendo y supongo que no entenderé jamás. De todos modos no importa lo que yo te pueda decir o piense. Ni antes, menos ahora.
Creo que lo que quería era que supieras que a pesar de todo espero que no te vaya mal, a pesar del karma y de lo que una cosecha y recoge en la vida, que no te vaya mal. Aunque ni siquiera hubieras tenido el valor de verme a los ojos para despedirte.
Hay muchas cosas que aún no entiendo y supongo que no entenderé jamás. De todos modos no importa lo que yo te pueda decir o piense. Ni antes, menos ahora.
Creo que lo que quería era que supieras que a pesar de todo espero que no te vaya mal, a pesar del karma y de lo que una cosecha y recoge en la vida, que no te vaya mal. Aunque ni siquiera hubieras tenido el valor de verme a los ojos para despedirte.
Como canta la Buika en letra de la Vargas, "... una se despide insensiblemente de pequeñas cosas... al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas, esas simples cosas que quedan doliendo en el corazón..."
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