octubre 13, 2009

Con los pies en la tierra

Aunque me permito preguntar ¿en cuál tierra? ... ¿cuáles pies? ... ¿será que importa? ...
La cosa es que sí, una se anda cuidando, no hay más. Es mera sobrevivencia.
Sin embargo, la sorpresa que todavía me saluda al ver tus ojos deseantes y sonrientes puede más que yo, entera.
Quizá eso baste, o tal vez podríamos agregar alguna profesía de esas cantadas hace años por voces mágicas, de un mazo particular.
O nada... descubrirte al darme la vuelta. Sólo eso.

octubre 01, 2009

Entre luces de colores y fríos que van y vienen...

... con un cansancio gigante pero que no se quiere dejar sentir del todo por tanta maravilla a encontrar a la vuelta de la esquina en esta ciudad enorme, amante del chile y el maíz, de la Santa Muerte y el nopal en incienso.
Posibilidades infinitas de moverse de un lugar a otro, tiendas con objetos inconcebibles, combinaciones gastronómicas impresionantes, literatura, música, artesanías, cervezas, mestizaje en todo su esplendor, e historia, mucha historia.
Acá se está muy bien, pero no tanto sin vos. Imaginarte en espacios particulares ayuda.

septiembre 20, 2009

En presente

Me hablás de presentes y te entiendo perfecto. No sé si sería parte de un re-significar el tiempo o si es que de todos modos podemos manipularlo, o tal vez somos simplemente majaderas (al menos yo), y me apego tanto a ese tiempo limitado y cuadrado que me aplasta solita y a veces no me deja ser.

Pero es maravilloso, los presentes son los que valen. Y más ese presente, este, donde tus ojos me miran y sonríen, entre sones mexicanos y jengibre en conserva para sushi.

Así, vivo cualquier presente de la vida. Sí

septiembre 16, 2009

Las circularidades del tiempo... o de la vida

Aparecés, desaparecés, reaparecés. Entre encuentros, desencuentros y reencuentros, se teje un algo que todavía no sé bien qué es, ni creo que consiga saberlo. Al final tal vez ni importe.
Y de repente, un día, te descubro entre mis sábanas... ¿qué hacés ahí? te pregunto. Me mirás y todo pareciera un enorme paréntesis en la vida, un descanso a la rutina y a lo cotidiano. Un paréntesis hermoso y rico, para qué negarlo.
Y de nuevo, también de repente, te vas casi sin darme cuenta. O era yo la que se retiraba, lentamente. No lo recuerdo.
Por ahora prefiero meterme debajo de mis sábanas y encontrarte ahí; después, quién sabe.

septiembre 02, 2009

De otros lados

Para surrealismos, el metro del DF. Las diversidades, los olores y los personajes más excéntricos con seguridad se encontrarán allá. Y todo resulta familiar.

Al otro lado del charco, en cierto sitio, las cosas varían un poco. Más bien mucho. Impecabilidades, limpiezas, claridades, órdenes. Sin embargo, no es aburrido. El lugar menos esperado encierra un pub rockero, un bar a oscuras, comidas de acá y de allá o una construcción de tres pisos demasiado cerca del río y cerveza que sube y baja, cervezas de mil tipos distintos. Acentos fuertes y ganas de aprender español.

Aunque también se percibe cierto rumor del pasado, guerras conmemoradas y muertes nunca olvidadas entre enormes construcciones centenarias. Es como si se quisiera dejar todo a la madrugada, entre cigarro y cerveza negra de litro y medio.