septiembre 27, 2011

La cola de la serpiente

La serpiente no siempre se muerde la cola, se muerde otra cosa.
Luego recordé dónde había dejado mi mundo acá antes de irme allá y, claro, estabas vos ahí, más presente de lo que "debió ser".
Ahora no estás y tampoco te invito a estar, aunque aún eso tengo que dejárme-te-lo claro.


septiembre 18, 2011

Empacar, desempacar, o al revés

1 año y casi 1 mes después me encuentro en el mismo punto de partida, al menos físico. El cansancio ahora puede más, y la nostalgia un poco menos.
El remolino seguirá por días, no sé cuántos, entonces ni modo, habrá que dejarlo estar.

-Suspiro-

septiembre 03, 2011

Recuentos

De vos (1), vaselina con sabores para la hidratación, y los más fuertes encuentros con la realidad que he tenido en la vida.
De vos (2), el gusto por Benedetti y otras buenas letras, pero acompañadas de una bipolaridad jodida (¿o era pura esquizo?).
De vos (3), una intensidad como nunca y un pésimo manejo de la distancia, además de una lista enorme de canciones no dedicadas.
De vos (4), una reconciliación que no esperaba y que me gustó, a pesar de algunos clichés cansones que nunca fallan.

...

Hay recuentos necesarios.

agosto 23, 2011

No, no es para tanto

Es cierto, la mayor parte del tiempo que he estado acá desconocíamos por completo la existencia del otro. Entonces, la pregunta sería el por qué, a pesar de que tampoco se compartían todas las noches que se hubieran querido, de todos modos la cama se agiganta y de repente no logro dormir mientras pienso en vos. No debería extrañar-te. Es agotador además.
Sé que pasará, como todo, siempre; lo que no quita que, repito, una se canse un poco más de lo ya de por sí se cansa pensando en cualquier vaina en plena madrugada.
Claro, el insomnio no es sólo 'causa' tuya, se me da no dormir a veces. No te asustés, no es para tanto, y no estoy tan triste. Es sólo eso de terminar de digerir los adioses y acostumbrarse de nuevo a no estar ahí, a volver, distinta, a otro lugar, diferente.
De verdad, no es para tanto.

agosto 18, 2011

Aniversarios particulares

Esa sensación de sentirse completamente perdida. De llegar y no saber qué hacer, cómo hablar (¿se me olvidó hasta el 'castellano'?), ni a dónde ir a preguntar no sé ni qué. Esa mezcla de emoción con tristeza, miedo, expectativas, nostalgia y extrañezas (de extrañar y de sentirse extraña). Todo eso lo recuerdo como si fuera ayer, hace justo un año. El tiempo se esfumó como ya se sabía, casi sin sentirlo, pero bien sentido de todos modos.

Ahora, 2 'pisos'/casas, 3 cortinas de baño (inservibles cada una), más de 8 "rumeits" distintos (la mayoría hombres y la mayoría completamente inútiles), polvos no tan varios (más bien uno recurrente con un final medio medio, y nunca el que quise desde el principio) y mucho caminado (incluidos museos hasta pa tirar pa arriba), etc., después, puedo decir que me siento genial y que valió la pena cada cosa vivida (sí, hasta la hostilidad catalana).

No es fácil cerrar, nunca. Menos despedirse. Encontrar gente valiosa y saber que no se sabe cuándo se volverá a ver duele, pero al mismo tiempo se agradece con el corazón el haber compartido algo más que una 'caña' con cada una.

Agradecida, sí, mucho.