De alguna forma esto tiene que parar y yo ya me cansé.
junio 27, 2012
Y vuelta y vuelta
Casi puedo calcularlo. Aparecés cada ciertos meses con cualquier excusa. Es peor que serpiente que se muerde la cola. Y no se vale porque movés cosas que cada vez están más enterradas y entonces se mueven otras, como una torre de naipes. Y no, así no se puede. El disco rayado del discurso ya te lo deberías saber, ya me lo aprendí pero no quiero repetirlo más.
junio 03, 2012
Costumbres
Esa costumbre de amanecer un domingo en tu casa, con los ruidos de la panadería de al lado desde muy temprano por la mañana (sí, a pesar del domingo, como toda panadería que se respete), la lluvia que igual caerá a costa de un verano feroz, y ese desayuno en la cama que nada más intenta rendir homenaje a la noche anterior.
Las despedidas son lo peor de ese finde (y a pesar de la costumbre). Casi casi como si te estuviera dejando en un aeropuerto o viceversa, trayendo un mal recuerdo que juré hace unos años no volver a vivir.
Por dicha es momentáneo. La semana regala algunas horas para compartirnos, y en nada es sábado otra vez.
mayo 13, 2012
Ssssh...
A veces pienso en vos. Puede ser algo triste pero de poca importancia, ahora, a "estas alturas". Lo mejor es que ya no lamento más muchas cosas y el alivio del inicio fue maravilloso.
Y por otro lado, siempre pienso vos, que llegaste para quedarte, creando continuamente ese espacio del que no quiero salir nunca, o al menos en un tiempo decentemente largo.
marzo 27, 2012
Bienvenidas
Te doy la bienvenida, entre inciensos, un salchicha negro y un cepillo de dientes nuevo-envuelto-para-regalo (de tí para mí).
Con todo y el pánico por una que otra cosa, como tu papá asomado a la puerta de tu casa o lo que ese cepillo de dientes nuevo-envuelto-para-regalo puede significar (o no).
Por mirarme "así", en "esos" momentos (o casi siempre).
Porque sí, por lo que sos y lo que no querés ser. Porque. Gracias.
marzo 14, 2012
Ahora, ya
Lista. Al fin me siento lista para terminarte de soltar. Es más, creo que ya fue, ese alivio, esa tranquilidad, esas ganas de todo pero en otro sitio, desde otro lugar.
Chao, como canta la Rosana, que te vaya bonito, que no te vaya mal, que yo me quedo acá feliz y contenta como hace tiempo no lo estaba. Y esas mariposas que no sabía extrañaba tanto.
Chao. Adeu
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