Entre semana, cerca de las 11 am, siempre, me acuerdo de vos. Es una recurrencia tu recuerdo. No hay preguntas, solo te veo aparecer, a veces sonreír.
A veces te escribo cuando eso pasa. A veces intento resistirlo y lo logro... la mayoría no.
A veces sos encantadora. Y una que se conforma con tan poco. Total, a un saludo de buen día no se le puede hacer el feo así no más. Ya ni los breves enojos importan mucho. Al menos eso es bueno.
noviembre 08, 2016
octubre 13, 2016
Gracias
Gracias, también a vos, por no dejarme comer mierda a tu lado.
Por reafirmarme cada vez que -por desgracia- nos encontramos, que seguía sin tener nada a tu lado.
Por recordarme, sin querer claro, que sos una niña y que te falta aprender y sufrir, mucho.
Gracias nena. La indeferencia se cobra, a veces caro. Ya te tocará.
Por reafirmarme cada vez que -por desgracia- nos encontramos, que seguía sin tener nada a tu lado.
Por recordarme, sin querer claro, que sos una niña y que te falta aprender y sufrir, mucho.
Gracias nena. La indeferencia se cobra, a veces caro. Ya te tocará.
septiembre 23, 2016
Flotar
Recordé que en aquella excepción de viaje -excepción en muchos sentidos posibles- me dejaste mostrarte cómo se flotaba en el agua, y te dejaste llevar, flotaste y te gustó. Al menos te dejé eso, algo chiquito.
Hoy, después de ir y venir por días, entre alejamientos y huídas, acercamientos tuyos típicos, etc., logré decirlo sin llorar aunque por audios. Hubiera preferido de frente o en una llamada. Más de frente, claro. Pero el principio de realidad tiene sus momentos y acá brilló. No sucederá.
Es una pena que no te interese, por ningún lado o lugar. Y aún así querés que me sienta culpable porque te duele ¿qué te duele? Un carajo. Pero te lo pude decir, claramente. Romper con esas dinámicas. Porque no es justo. Es huevonada.
Pero te enseñé a flotar.
Hoy, después de ir y venir por días, entre alejamientos y huídas, acercamientos tuyos típicos, etc., logré decirlo sin llorar aunque por audios. Hubiera preferido de frente o en una llamada. Más de frente, claro. Pero el principio de realidad tiene sus momentos y acá brilló. No sucederá.
Es una pena que no te interese, por ningún lado o lugar. Y aún así querés que me sienta culpable porque te duele ¿qué te duele? Un carajo. Pero te lo pude decir, claramente. Romper con esas dinámicas. Porque no es justo. Es huevonada.
Pero te enseñé a flotar.
septiembre 07, 2016
Anteojos
Verte con tus anteojos puestos me da tranquilidad y no logro entender por qué. Sí es cierto que me gustás más con anteojos, pero eso no tiene que ver.
Pensé que ya no estaría acá sabés. Cuando te lo comenté como quien no quiere la cosa, tu reacción fue lo que esperaba o más, y me di por satisfecha, hasta lo disfruté. Pero no me fui. Sigo acá. Y ya no tengo con qué "conmoverte" más. Pero igual ya no quiero. Tampoco logro entender cómo está sucediendo, pero siento que cada día me importa menos, un poquito menos.
De todos modos me iré, pero no te avisaré. ¿Para qué? Espero en unos pocos días ni siquiera pensarlo, eso, en decírtelo. Que me valga. Ya casi, que me valga.
Y olvidarme además de tus anteojos y centrarme en los míos, que necesitan reemplazo urgente. Mirá vos, qué casualidad.
Pensé que ya no estaría acá sabés. Cuando te lo comenté como quien no quiere la cosa, tu reacción fue lo que esperaba o más, y me di por satisfecha, hasta lo disfruté. Pero no me fui. Sigo acá. Y ya no tengo con qué "conmoverte" más. Pero igual ya no quiero. Tampoco logro entender cómo está sucediendo, pero siento que cada día me importa menos, un poquito menos.
De todos modos me iré, pero no te avisaré. ¿Para qué? Espero en unos pocos días ni siquiera pensarlo, eso, en decírtelo. Que me valga. Ya casi, que me valga.
Y olvidarme además de tus anteojos y centrarme en los míos, que necesitan reemplazo urgente. Mirá vos, qué casualidad.
agosto 19, 2016
El caos
Certeza. Tu presencia en mi vida me hace mal.
Creí que podría con ello. Una mierda. Fue un caos y volví al llanto casi igual que la última vez.
Ya basta. Esta recurrencia es absurda y la culpabilidad no puede más. Mi vulnerabilidad frente a vos es un puto chiste, ni puedo explicarlo.
Mi corazón es tontito, la razón sabotea, y al final te tengo que agradecer porque fue la última vez.
Creí que podría con ello. Una mierda. Fue un caos y volví al llanto casi igual que la última vez.
Ya basta. Esta recurrencia es absurda y la culpabilidad no puede más. Mi vulnerabilidad frente a vos es un puto chiste, ni puedo explicarlo.
Mi corazón es tontito, la razón sabotea, y al final te tengo que agradecer porque fue la última vez.
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