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octubre 13, 2016

Gracias

Gracias, también a vos, por no dejarme comer mierda a tu lado.
Por reafirmarme cada vez que -por desgracia- nos encontramos, que seguía sin tener nada a tu lado.
Por recordarme, sin querer claro, que sos una niña y que te falta aprender y sufrir, mucho.

Gracias nena. La indeferencia se cobra, a veces caro. Ya te tocará. 

mayo 09, 2016

Tanteos y trampas

Casi un mes, casi logrado, la desintoxicación, el desapego, la intensidad... y de nuevo, la pantalla del celular te refleja. Mi cara de WTF duró medio día. ¿Qué querés de mí? Ah claro, un abrazo decías, además de saber cómo estaba. Un abrazo. Y yo ¿WTF al cuadrado? Y vos, es lógico dar abrazos a quien se quiere y extraña. WTF al infinito. Ahora me extrañás.
Al menos te duró poco el dulce, al día siguiente si te vi ni me acuerdo. Debería saberlo mejor, ni que fuera nueva, y seguís en tus veintes.

Te tengo que olvidar, como la canción de Luis Miguel, pero ya.
Pensé en entramparme pensando en medias venganzas y supuestos beneficios, pero así no se puede, todavía no, ni nunca. Hay que huir, llevarme los enojos porque vos no querés saber de ellos, no te importan, no te tocan, son míos, aunque merecés que te los lance muy fuerte a la cara. El colchón llevará tu nombre y el desahogo el mío hasta que me canse.
Te tengo que olvidar.

febrero 18, 2016

Los riesgos de soltar (o no soltar)

Todavía no sé explicarlo bien. Algo pasó, estoy segura de que en la cama, porque nunca había sentido tanto por todo. Tanta intensidad, tanta pasión, tantas ganas, tanto llorar por lo que fuera, tanto sufrir pensando en extrañarte, hasta somatizar por todo lado, con ataques de pánico, dolores de cabeza de 3 días y una necesidad extraña de deprimirse. Y en tan poco tiempo.
No es que sea algo sobrenatural. Tampoco que esté tan jodida. Es que algo pasó, y fue en la cama. La fuerza del "coño" puede ser muy jodida, más si la soledad ha estado por ahí algún tiempo. Pero es algo más. Y de nuevo, en la cama.
Con vos me vuelvo vulnerable, me desarmo, siento todo mil veces más, y no me gusta. Me duele, me frustra, me estorba.
Y no logro soltarte, no puedo. Pero algo tiene que pasar, tal vez fuera de la cama. Algo, pronto, porque ya no doy más ni mi cabeza. Soltáme vos entonces, a ver si acaso, pero en serio, soltáme.

octubre 07, 2015

Perspectivas

Claro que me encantaría verte. También quitarte la ropa. Es como un pendiente, pero bien peleado y muy poco posible. 
Con vos, en cambio, me conformo -por ahora- con salir una vez, vernos las caras, reconocer tu sonrisa, distinguir el color de tus ojos (seguro tienes los ojitos como frutas del olivo, como canta Marea). Una cerveza o dos. Pero es otro pendiente peleado y poco posible.
Las perspectivas no pueden ser peores. Y una que se cansa de intentar.
Tan sencillo que debería ser decir que sí o que no, y mandarse.