agosto 12, 2012

"De las reiteradas conjugaciones del verbo ir"


Si usted y yo hubiéramos sabido que nos íbamos a quedar en los huesos; que nos íbamos a querer con rencor y a odiar con afecto; que nos íbamos a convertir en amigos de cantineros y farmacéuticos; que íbamos a terminar empeñando las alhajas de otros afectos para pagar psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas, porque los amigos ya no nos creían cuando les prometíamos que sería la última vez…

Si usted y yo hubiéramos sabido que íbamos a viajar tan lejos para decirnos las mismas cosas de siempre; que nos iba a doler tanto, aún cuando a ese dolor nos atreviéramos a llamarlo placer; que íbamos a vivir de noche y a dormir de día; que el alma y la banca nos iban a quedar rotas; que nos íbamos a reír tanto y tan fuerte que solo en parques seríamos bienvenidos; que no nos iba a importar querernos en donde nos agarra la urgencia…

Si usted y yo hubiéramos sabido que le íbamos a dar un tiro de gracia a todos los que vinieron después, a los que fueron cómplices, a los que ayudaron a olvidar, a los que exacerbaron el recuerdo, a los que se parecían, a los que se reían de los mismos chistes, a los que besaban rico y no pedían nada a cambio, a los que se medio sabían la misma canción…

Si usted y yo hubiéramos sabido, en aquel momento, que todo eso nos iba a pasar, no nos habríamos sostenido la mirada ese segundo de más. Habríamos pasado de lejos, tomado los abrigos y huido, cada quien por su lado. Pero sucedió lo contrario: tomamos los abrigos y huimos juntos, asustados de antemano, porque hay días en los que uno intuye que alguien que no nos importa un carajo carga en la bolsa de su abrigo la única llave que dejó Pandora para abrir su Caja.


Tobías Ovares

julio 25, 2012

Remembers

Recordaba. Marc Anthony fue un buen compañero de viaje en el metro de Barcelona. Eso y la poesía de Txus. Además de la cerveza. Y Calle 13 claro.
Vos te fuíste porque quisiste. Vos llegaste sin querer. Incomparable.

junio 27, 2012

Y vuelta y vuelta

Casi puedo calcularlo. Aparecés cada ciertos meses con cualquier excusa. Es peor que serpiente que se muerde la cola. Y no se vale porque movés cosas que cada vez están más enterradas y entonces se mueven otras, como una torre de naipes. Y no, así no se puede. El disco rayado del discurso ya te lo deberías saber, ya me lo aprendí pero no quiero repetirlo más.

De alguna forma esto tiene que parar y yo ya me cansé. 

junio 03, 2012

Costumbres

Esa costumbre de amanecer un domingo en tu casa, con los ruidos de la panadería de al lado desde muy temprano por la mañana (sí, a pesar del domingo, como toda panadería que se respete), la lluvia que igual caerá a costa de un verano feroz, y ese desayuno en la cama que nada más intenta rendir homenaje a la noche anterior. 

Las despedidas son lo peor de ese finde (y a pesar de la costumbre). Casi casi como si te estuviera dejando en un aeropuerto o viceversa, trayendo un mal recuerdo que juré hace unos años no volver a vivir. 

Por dicha es momentáneo. La semana regala algunas horas para compartirnos, y en nada es sábado otra vez. 

mayo 13, 2012

Ssssh...

A veces pienso en vos. Puede ser algo triste pero de poca importancia, ahora, a "estas alturas". Lo mejor es que ya no lamento más muchas cosas y el alivio del inicio fue maravilloso. 

Y por otro lado, siempre pienso vos, que llegaste para quedarte, creando continuamente ese espacio del que no quiero salir nunca, o al menos en un tiempo decentemente largo.