octubre 16, 2015

Vulnerabilidades

No es "normal" ponerse tan nerviosa cuando me encuentro con vos, una vez a la semana.
No es "normal" sentir que se me sale el corazón cuando me animo a saludarte.
A estas alturas y como una chiquilla, con otra chiquilla.
Es que hasta las manos me tiemblan y me enredo al hablar.
Debe ser la vulnerabilidad, que se siente tan rara. Y la falta de costumbre. 
Estar juntas en el susto, qué lindo sería. 

octubre 11, 2015

Ruidos y presencias

Si te lo dije, que me encantaría verte. Fue lindo, pero raro. No logré evitar el ruido de esa presencia extraña -al menos para mí- ahí. Pero tocaba. Ya a las horas y con más cervezas encima tenía más que asumido que así sería la cosa y hasta me comenzó a caer bien ella.
Un sueño esperar a verte de nuevo, a solas, gracias, antes de irme.
Creo que el juego no nos saldrá esta vez. Es decir, no me saldrá. Lástima.

octubre 07, 2015

Perspectivas

Claro que me encantaría verte. También quitarte la ropa. Es como un pendiente, pero bien peleado y muy poco posible. 
Con vos, en cambio, me conformo -por ahora- con salir una vez, vernos las caras, reconocer tu sonrisa, distinguir el color de tus ojos (seguro tienes los ojitos como frutas del olivo, como canta Marea). Una cerveza o dos. Pero es otro pendiente peleado y poco posible.
Las perspectivas no pueden ser peores. Y una que se cansa de intentar.
Tan sencillo que debería ser decir que sí o que no, y mandarse.

octubre 01, 2015

Conversas archivadas

Archivada la conversa. Total.
Luego de tu última respuesta, algo así como un sopetón de realidad en plena cara, lo único que pude pensar, además de cómo carajos responder, fue que en algo había claridad: retirarse.
Aunque te extrañe. Eso se quita con el tiempo. Aunque sienta un poco de tristeza por el corte a ras y la sensación de un muro muy alto. Aunque me dé pereza mi manía de tomarme todo tan en serio (mequerésonomequerés). Aunque sienta pena.
Yo te lo dije, que nuestra "relación" era de esas de redes sociales. Y lo intenté. Y lo asumí, de a poquitos. Pero ahora desisto.
Principio de realidad 2.0 y que una ya no está para estas vainas.

septiembre 28, 2015

Otra vos

Que sí, que estás cambiadísima. Si no fuera por esa forma de caminar tan particular.
Te desplazás por el suelo como si estuvieras arrastrando la vida de muchas personas juntas y amontonadas, medio zapateando además. Fue esa manera de llevar el cuerpo y el tatuaje detrás de la oreja los que encendieron las alertas. Hasta sin lentes. Y ahora me cuentan que terminaste en la disco el último viernes pasado, entre amigas y bailando, vos, que nunca.
Fijáte. Tan distinta. Provecho.